miércoles, 17 de enero de 2018

Las Luminarias de San Antón, Guadix

Hemos dejado, hoy mismo, atrás la celebración de San Antón. En nuestra penúltima ficha, cuando hablamos de Los Morraches de Malpica de Tajo, dijimos que en las celebraciones en torno a San Sebastián, momento en el que se celebra esta mascarada, estábamos ante los primeros santos que se empiezan a encuadrar dentro de los rituales y festejos de mitad de invierno, en torno, a lo que era -no dejamos de decirlo, pues es importante este dato- el antiguo Imbolc céltico, a pesar de que todavía queden unos días para el paso de enero a febrero, que es el momento concreto del Imbolc, el cual queda identificado, con mayor exactitud, en las celebraciones de Santa Brígida -cristianización de la diosa celta Briga-, la Candelaria y San Blas. Pero unos días antes, incluso, que San Sebastián, tenemos al patrón de los animales, a San Antón, el cual podríamos decir que es el inicio del inicio o la antesala, de este conjunto de festejos que van a ir llegado en los próximos días y semanas y que vienen a enlazar, finalmente, con los carnavales, que más o menos evolucionados, ya sean más primitivos o ancestrales o más contemporáneos, no dejan de ser originarios de todos estos festejos y mascaradas invernales.
Si hacemos la comparación con el cercano San Sebastián -el próximo sábado día 20-, mientras que en la celebración de éste existen o abundan distintas mascaradas, en la celebración de San Antón son las hogueras y luminarias las que se llevan el protagonismo. Ya sabemos el simbolismo del fuego, el cual aparece en otros muchos festejos y en otros muchos momentos del año, como elemento purificador. En el momento concreto en el que nos encontramos también entra en juego otro factor alrededor del fuego, como es el revitalizador, pues con estas hogueras se quiere dar más fuerza al Sol que nació recientemente tras el Solsticio, para que, de este modo, la luz siga ganando poco a poco terreno a las tinieblas y la Naturaleza vaya despertando de su aletargamiento invernal, en ese eterno ciclo o danza cósmica.
Hoy traemos un ejemplo de estas hogueras, de las muchas existentes en toda la Península Ibérica, acercándonos a Andalucía oriental, en concreto, a Guadix y a la celebración de sus Luminarias. Interesante el curioso ritual existente alrededor de la ermita del santo, donde ya sea a pie, a caballo o en algún otro animal de tiro, se habrán de dar nueve vueltas al santuario.

Foto: Diego Márquez

Fuente: granadaescultura.com

La fiesta de las Luminarias de San Antón en Guadix, provincia de Granada, es una tradición difícil de datar su origen, en la cual se encienden las “luminarias”, fuegos o también conocidos como ‘chiscos’, para conseguir protección del santo “se queman sus barbas”.
El 17 de enero se celebra la Romería de San Antón de Guadix, aunque el día anterior se traslada el mismo desde la parroquia de la iglesia de San Miguel hacia la ermita que lleva su nombre en carrozas y caballerías y es esa noche de la víspera cuando se encienden las “luminarias” en los alrededores de esta ermita y en cada barrio de la ciudad.
Ya el 17, San Antón sale en procesión en un carro tirado por bueyes para volver a la tarde de nuevo hasta su iglesia.
Quien quiera alcanzar la protección del santo deberá dar 9 vueltas a la ermita bien a pie, a caballo, o en mulo o en asno.


lunes, 15 de enero de 2018

S.O.S. para el CARNAVAL JURDANU

Hoy nos toca volver a nuestra comarca predilecta, pero en esta ocasión para traer no muy buenas noticias, la verdad, o más bien, habría que decir, para traer malas e incluso muy malas noticias. La asociación Estampas Jurdanas, de la que hemos hablado por aquí en más de una ocasión, en relación a la celebración de uno de los carnavales más importantes de la Península Ibérica, de entre los de raigambre ancestral, como es el Carnaval Hurdano (Carnaval Jurdano), asociación que recuperó este festejo de su extinción en la década de los noventa del pasado siglo, habiéndole llevado hasta el reconocimiento, el pasado año, de Fiesta de Interés Turístico a cargo de la Junta de Extremadura, ha sido desplazada, despóticamente, de la gestión -autogestión, deberíamos decir, como colectivo de gente hurdana y no hurdana, del pueblo llano, amante de esos valles y de esas sierras, de sus gentes y de sus tradiciones- de esta importante celebración de antruejos. Pero siendo grave esto, ellos dirían (los integrantes de la Corrobra Folklórica y Etnográfica ESTAMPAS JURDANAS, el cual es su nombre completo), que más grave es desplazar, además, a esta celebración, desde que se retomó, de su verdadero día de celebración, movido por sucios intereses a cargo del que preside la Mancomunidad de Las Hurdes, quien es a su vez alcalde de Casares de las Hurdes en la actualidad, pues el festejo debe ser siempre el SÁBADO GORDU DEL ENTRUEJU, como se le denomina por allí, y no en otras fechas, como se pretende hacer.
De este modo, habiéndome informado del atropello que se pretende realizar, vaya desde Iberia Mágica nuestra denuncia y nuestro apoyo al verdadero CARNAVAL JURDANO, el del SÁBADO GORDU DEL ENTRUEJU, el verdaderamente ancestral, como bien describió Tomás Gómez a principios del siglo XX y no los sucedáneos contemporáneos que a buen seguro se quieren imponer en una tierra tan rica en mitologías, que se manifiestan, además, en su Carnaval, como es la comarca de Las Hurdes.
Nunca olvidaremos las dos ediciones a las que hemos asistido, tanto en Martilandrán, en 2014, y en Riomalo de Abajo, en 2015, ni tampoco todas a las que esperamos asistir en un futuro, porque estoy seguro de que Estampas Jurdanas lograrán vencer a la insensatez, haciendo que el pueblo hurdano y su cultura, no se vean privados de esta valiosa reliquia antropológica y folklórica, como es el CARNAVAL JURDANO.
Despedimos nuestras líneas con el comunicado firmado por el sociólogo jurdano Manuel Roncero Domínguez, natural de la alquería de El Cabezo, y la petición a todos los lectores, como amantes de la Antropología, de la Historia y del Folklore, de que hagan suya esta denuncia y la difundan.

Foto: somoshurdes.com

Sería en el alborear de la década de los 90 del siglo XX cuando la Corrobra Folklórica y Etnográfica ESTAMPAS JURDANAS, viendo la decadencia de los antruejos que, desde tiempo inmemorial se venían celebrando a lo largo y ancho de la comar de Las Hurdes, decidió redactar un informe, haciéndose llegar a todos los responsables de los Ayuntmaientos mancomunados del territorio jurdano. No podíamos permitirnos que los "rejuíjuh" (así llamaban los antiguos habitantes de la zona a las diferentes estampas carnavaleras) se viniesen abajo, ya que eran muchos los valores antropológicos, etnográficos, floklorísticos y etnomusicológicos que llevaban en su seno. Un carnaval eminentemente ruralizado, heterodoxo, transgresor, de concejo abierto y de espíritu libertario no se podía perder. Ni mucho menos.

En nuestro informe, aprobado por unanimidad de todos los alcaldes jurdanos, se significaba CLARA Y ROTUNDAMENTE que el festejo se llevaría a cabo el SÁBADO GORDU DEL ENTRUEJU, a no ser que motivos de temporales climatológicos o de calamidad pública lo impidieran. Y se remarcaba que dicho festejo sería rotativo por todas y cada una de las alquerías o aldeas que componen la comarca, a fin de concederles el oportuno protagonismo y por haber sido ellas las que mantenían los últimos rescoldos de estas carnestolendas.

Con todas las aportaciones del imaginario colectivo de los más mayores, que nos dieron pelos y señales del carnaval que ellos habían vivido desde niños y con algunas pinceladas en diferentes revistas y periódicos que nos legó Tomás Gómez, que, aparte de ser secretario en los primeros años del siglo XX en los pueblos de Casar de Palomero y Caminomorisco, era un buen, observador, viajero infatigable por su territorio de Las Hurdes y un gran escritor costumbrista, fuimos tejiendo las mimbres de esa fiesta que ya es todo un referente por numerosos rincones de muchas geografías. Una reconstrucción minuciosa, milimétrica, que sacaba a la calle la rica mitología de estas tierras y que colocaba al CARNAVAL JURDANU entre las manifestaciones sociofestivas más señeras y notables del Ciclo Invernal. Su eco comenzó a llegar a diferentes foros y cátedras relacionados ocn la Cultura Tradicional-Popular, y el pasado año estuvo presente fuera de las fronteras nacionales, trasladándose a Lisboa dentro del marco del Festival de la Máscara Ibérica. El éxito fue apoteósico. Igualmente, ciertas facetas de estos antruejos fueron representadas en septiembre del mismo año en "Chocalhos: Festival dos Caminos da Transumância", como festejo eminentemente pastoril. En perspectiva, hay otros viajes a países del Viejo Continente, sobre todo aquellos del área de los Balcanes, que conservan antiquísimos rituales carnavalescos.

A lo largo de todos estos años, el Carnaval Jurdano ha gozado de buena salud y de una acogida enorme por parte de los habitantes de estas serranías. Pero he aquí que ya comenzó a torcerse con motivo de la edición del pasado año. Correspondía celebrarse en el pueblo de EL ROBREU DE LUH CASÁRIH (El Robledo de Casares), la alquería situada a mayor altitud de toda la comarca. Se empezaron a realizar los preparativos y el grupo Estampas Jurdanas contactó con don José María Martín Iglesias, alcalde de dicho municipio y, a su vez, presidente de la Mancomunidad de Las Hurdes. Todo estaba previsto para su celebración el día 25 de febrero, por ser el Sábadu Gordu del Entrueju. Pero he aquí que dicho alcalde, sin atender a lo estipulado en el informe aprobado mancomunadamente, se empecinó en llevarlo a cabo el día 4 de marzo, fecha que ya estaba fuera del ciclo de Carnaval, con la excusa de que el día 25 de febrero era el "Día del Toro" en Ciudad Rodrigo y la gente del concejo de Casares marchaba en masa a dicho festejo. Cosa totalmente incierta, ya que se han celebrado, dentro de ese concejo, las ediciones correspondientes del Carnaval Jurdanu en las alquerías de La Huetre, El Carabusino y Casarrubia y en todas tres fue un rotundo éxito. Más tarde, nos enteraríamos que el señor alcalde de Casares tiene un restaurante en dicha localidad de Ciudad Rodrigo (Salamanca). No sabemos si el negocio influiría en su unilateral decisión de posponerlo al 4 de marzo. En ello andábamos, cuando nos enteramos que se iban a desplazar a ver el Carnaval Jurdanu in situ unos técnicos de la Dirección General de Turismo de la Junta de Extremadura, pues a través del Centro de Documentación de Las Hurdes se les había hecho llegar la pertinente Memoria, con el fin de conseguir el título de Fiesta de Interés Turístico. Se aconsejaba que, al menos, por esta vez se llevara a cabo la fiesta en una alquería con cierta entidad poblacional y con la infraestructura suficiente, lo cual puntuaría bastante a la hora de dar el visto bueno al festejo. Se barajó el nombre de la alquería de Azabal (hoy, entidad local menor), dentro del concejo de la villa jurdana de El Casar de Palomero, y así fue aprobado en un pleno de la Mancomunidad de Las Hurdes, con la excepción del alcalde de Casares y presidente de tal institución.

La fiesta de antruejos se llevó a cabo, en su fecha, en dicha alquería de Azabal, volcándose todos los vecinos en su participación, con su alcalde, Isidro Alonso Herrero, a la cabeza. La asistencia fue masiva y el grupo Estampas Jurdanas echó toda la carne en el asador para que resultara apoteósica, como así sucedió. El presidente de la Mancomunidad y alcalde de Casares no asistió a la jornada carnavalesca, como tampoco suele asistir con la frecuencia que requiere su cargo a otros eventos institucionales y comarcales que salgan fuera de las fronteras de su concejo. Ante el éxito del festejo, una Orden de 23 de octubre de 2017, firmada por José Luis Navarro Ribera, consejero de Economía e Infraestructuras de la Junta de Extremadura, declaraba el Carnaval Jurdanu como Fiesta de Interés Turístico.

Con el fin de que, en el presente año de 2018, el Carnaval Jurdanu se celebrara por todo lo alto, dado que estrenaba su nuevo título de Fiesta de Interés Turístico, se decidió retomar su conocido rumbo, después del paréntesis de su celebración en Azabal. Tocaba volver la vista hacia El Robledo de Casares y, a principios del pasado diciembre, a fin de que el toro no cogiera a la organización desprevenida, se intentó hablar con el alcalde de dicho concejo, pero las llamadas caían en saco roto. Se habló, igualmente, con el Ayuntamiento de Casares y se rogó que su alcalde contactara con el grupo "Estampas Jurdanas", como entidad que se había encargado de sacar el mentado carnaval de sus cenizas y que venía siendo el organizador y motor de la fiesta. Tampoco se logró nada. Después de tropecientas llamadas, el alcalde se puso al aparato, pero advirtió que el Carnaval Jurdanu se haría tal y como acordara "el y su gente". Fue la misma contestación que le dio al resto de alcaldes de la comarca en un pleno de la Mancomunidad.

Muy recientemente, se logra saber, a través de miembros de Estampas Jurdanas de ese concejo de Casares, que el alcalde y su gente ya habían puesto fecha al Carnaval Jurdanu: el sábado, 3 de febrero y que ellos se lo guisarían y comerían a su manera, sin contar con otras asociaciones de la zona y convirtiendo lo que es una fiesta comarcal en una local. Parece ser que a algunos de ellos les gusta repartir el carné de jurdanos: "tú sí lo eres, pero tú no". O sea, el cuento de Juan Palomo. Por un lado, se saltaban a la torera la fecha consensuada desde los años 90: el Sábadu Gordu del Entrueju, que este año es el 10 de febrero, cuando se inician los días fundamentales del Carnaval en todo el orbe conocido. Y por otro lado, el Carnaval Jurdanu quedaba en manos de un señor, que jamás asistió a una sola edición de dicha fiesta y de una gente que, aparte de no tener interiorizado los valores propios de estos antruejos, desconocen por completo la enjundia, dinámica, desarrollo y vivencias festivas de tales carnestolendas. Hay que tener en cuenta que quienes escenifican los "rejuíjuh" más llamativos, arcaicos, transgresores, heterodoxos y el repertorio etnomusicológico propio de estos singulares festejos son los más de 60 miembros de Estampas Jurdanas. Gracias a esas estampas carnavaleras, el Carnaval Jurdanu ha conseguido la titulación que hoy ostenta y que puede perder si su rumbo se trastoca por completo. De hecho, Estampas Jurdanas está gestionando la celebración del auténtico CARNAVAL JURDANU en una localidad fuera de la comarca, y se niega en redondo, si no se para la arbitrariedad que se está cometiendo y que se está cargando a un festejo conocido ya internacionalmente, a no volver a participar en una sola edición de uno de los carnavales más importantes del mundo hispánico.

Ante ello, se lanza un S.O.S. para salvaguardar esta joya antropológica, denunciando los hechos por todos los medios legales posibles, sobre todo a través de los medios de comunicación. Contamos con vosotros para tan importante y urgente menester.

Os adjuntamos direcciones de interés para que cotejéis diversas opiniones a través de ellas:

1.- José María Martín Iglesias (alcalde de Casares y Presidente d ela Mancomunidad de Las Hurdes (Tfno. Ayuntamiento: 927/676172.- Mancomunidad: 927-434123).

2.- Gervasio Martín Gómez (Alcalde de Caminomorisco y presidente de la Asociación Integral de la Comarca de Las Hurdes, ADICHURDES): Tfno. 628329679.

3.- José Luis Azabal Hdez. (Alcalde de Pinofranqueado): Tfno. 630925093.

4.- Juan Carlos Sendín Sánchez (Alcalde de Nuñomoral): Tfno. 927/433002 - 681243865.

5.- Miguel Angulo Pino (Alcalde de Ladrillar): Tfno. Ayuntamiento: 927/677330.

6.- José Antonio Arrojo Palomo (Alcalde de Casar de Palomero) Tfno. Ayto. 927/436202 - 927-436313.

7.- José Pedro Domínguez Domínguez (Director Centro de Documentación de Las Hurdes). Tfno. 616084115.

8.- Isidro Alonso Herrero (Alcalde entidad menor de Azabal): Tfno. 669858262.

9.- Carlos Rodríguez Rodríguez (Coordinador grupo ERA DE HORCAJO, Estampas Jurdanas). Tfno. 680810705.

10.- Jerónimo Roncero Pascual (Economista jurdano y Coordinador revista LAS HURDES). Tfno. 695507434.

11.- Emiliano Jiménez Domínguez (Tamborilero de "Estampas Jurdanas") Tfnos. 622681995 - 622413996.

12.- Casto Iglesias Duarte (Directiva Asociación Sociocultural de Las Hurdes, ASHURDES). Tfno. 619415486.

domingo, 14 de enero de 2018

Los Morraches, Malpica de Tajo

Una vez quedó atrás el Solsticio, poco a poco nos vamos acercando a las festividades que comienzan a encuadrarse en las de mitad de invierno, en lo que fue el antiguo Imbolc céltico, alrededor de una serie de santos, santas y alguna virgen, como la Candelaria, que no hacen otra cosa que cristianizar estas antiguas festividades. Uno de los primeros santos en el calendario, de este momento concreto del año, alrededor del cual se encuadran un buen número de mascaradas y cencerradas invernales, sería el mártir San Sebastián, cuya próxima celebración es el 20 de enero, aunque muchos de estos festejos se adelantan, igualmente, a un día antes, al día 19 del mes que toma nombre del dios bifronte romano o dios Jano, en el cual nos encontramos. Así, la semana que viene, se celebrará San Sebastián en la población de Malpica de Tajo, en la comarca toledana de Torrijos, a través de la mascarada y cencerrada conocida como Los Morraches. En este caso, estos personajes muestran el típico colorido de muchos de estos festejos, los cuales, según se dice, y como hemos apuntado por aquí reiteradamente, simbolizan la explosión de colores que provocará, en los campos, la siguiente estación que está por llegar: la Primavera. Los cencerros, como ya sabemos, buscan, además, despertar a la Naturaleza de su aletargamiento invernal. 
Hemos extraído unas líneas de la página web del Ayuntamiento de Malpica de Tajo, en las que se señalan algunos datos de interés, a pesar de lo cual queremos advertir del error de identificar a la antigua festividad de Imbolc, que hemos mencionado, con una divinidad.

Los Morraches - Foto: ociorunners.es


Fuente:  malpicadetajo.es

La botarga, morrache, guirrio, sidro o zamarrón es un personaje de origen pagano, procedente de la mitología celta prerromana, que fue incorporado a las festividades católicas como representación del jolgorio y de la lujuria. Son tradicionales en distintos lugares del centro y del norte de España, principalmente de Castilla, Galicia, Asturias, País Vasco y Navarra, aunque como festividad cristiana fue trasladada a otras regiones de España y de Hispanoamérica. Sus atributos varían según las zonas, pero suelen consistir en una máscara, traje de colores vivos, rabo y genitales bovinos. En ocasiones llevan cuernos, y en la mano portan siempre un instrumento de azote, sea látigo, cachiporra o, en ocasiones, castañuelas. Suele acompañarse de un bastón en la otra, con el que marcan el ritmo cuando se presentan conjuntamente con danzantes.
Lo más probable es que los morraches procedan de una festividad pagana primitiva (de origen celta ) que emparenta con las populares botargas alcarreñas de Guadalajara (las de Mazuecos - botarga de la Virgen de la Paz -, Montarrón - botarga de San Sebastián-, Robledillo de Mohernando, Alarilla, Fuencemillán - botarga de San Pablo-, Humanes de Mohernando, Málaga del Fresno, Valdenuño, Arbacón y Retiendas entre otros) y otros lugares castellano manchegos . Para corroborar el parentesco sólo hay que constatar la similitud de la indumentaria o traje y o acudir al Diccionario de la Real Academia en su acepción sobre la botarga, que sería "vestido ridículo de varios colores que se usa en algunas representaciones teatrales y carnavales " y el nombre de la persona (de aspecto abotargado por la ropa de debajo) que porta el traje.

El investigador de costumbres, José Ramón López de los Mozos, piensa que parece evidente que las raíces de la fiesta de la botarga se hunden en una “teoría vegetal”. Así, la leyenda de la botarga se originó con la creencia de que existían ciertos genios del bosque que, con su magia, influían en el crecimiento de las cosechas. Con sus danzas, animaban el crecimiento de los cereales, permitiendo a los habitantes de los pueblos contar con más alimentos y ser más felices. Ya antes de que las legiones romanas hicieran suyo el Occidente europeo, las tribus celtas realizaban rituales en los meses más crudos del invierno invocando al dios Imbolc para ahuyentar los “malos” espíritus del frío y permitir la llegada de la primavera, etapa de florecimiento y fecundidad de la naturaleza. “Serían una especie de genios del bosque, unos diosecillos de segunda categoría por así decirlo, que con sus saltos y los toques, por magia simpática, harían crecer las cosechas y por tanto el pueblo tendría cosechas más ricas y podría comer, siendo más felices”, apunta López de los Mozos.


jueves, 11 de enero de 2018

Fiesta del Obispillo y los Saturnales

Otro festejo asociado a los Saturnales -Saturnalia en latín- es la Fiesta del Obispillo, una antigua tradición navideña que se celebraba en lugares de Burgos, Palencia y Cataluña, y en la que se destituía al Obispo, por unos días, para ser sustituido por un niño, de ahí el nombre del festejo, el cual era elegido entre los niños que integraban la escolanía o coro de niños. Por tanto, al igual que en otros festejos, como el Rey de la Faba, los reyes y alcaldes de Inocentes, la fiesta de los locos, la fiesta del asno e incluso el propio carnaval, se sigue el modelo o patrón de los Saturnales, como hemos dicho, pues estamos ante una fiesta más en la que se invierten los papeles sociales entre individuos de las clases altas o poderosas y personas del pueblo llano.

Celebración de El Obispillo en Burgos, año 2015 - Foto: eldiario.es

Fuente: Wikipedia

Julio Caro Baroja, en su libro El Carnaval, dice que de todas las fiestas de España relacionadas con las saturnales, la más conocida es la del obispillo. Tradicionalmente se empezaba a celebrar, entre los estudiantes y los muchachos cantores, el 6 de diciembre, festividad de San Nicolás de Bari. Uno de los jóvenes clerizones​ o estudiantes era elegido obispo, revestido y acatado como tal en tono burlesco, generalmente hasta el 28 de diciembre, día de los Inocentes, momento culminante de la fiesta. El auténtico obispo dimitía simbólicamente al deposuit potentes de sede (‘derrocó de su trono a los potentados’) del Magníficat y el niño tomaba su lugar en el et exaltavit humiles (‘y enalteció a los humildes’). Tras la elección, el niño era vestido con los ropajes propios del obispo, mitra y báculo incluidos, y atendido por compañeros vestidos como sacerdotes, haciendo un recorrido por la ciudad en el que bendecía a la gente. Típicamente el niño elegido y sus colegas tomaban posesión de la catedral y realizaban todas las ceremonias y oficios, salvo la misa. Parece que originalmente confinada a las catedrales, esta costumbre se extendió a muchas parroquias.

El día de los Santos Inocentes y las Saturnalias

Ya pasadas las fechas navideñas, todavía colean algunos interesantes asuntos sobre todo lo que rodea a esas antiguas celebraciones, rituales que ya sabemos que van mucho más allá de lo aparente, en un inicio. Un ejemplo más lo encontramos en la celebración del Día de los Santos Inocentes, cuyo origen parece encontrarse más en las antiguas Saturnalias romanas, que en la propia leyenda cristiana. No parece muy verosímil que una matanza de niños sea motivo para la realización de bromas, sino más bien que pueda venir de esas celebraciones romanas en las que se invertían los papeles y los que eran amos, pasaran a ser esclavos, por unos días u horas y los que fueran esclavos, pasaran a ser amos.
Con todo esto la conclusión que se puede sacar es la de la existencia de un escaso número de festejos tradicionales que no vayan más allá de la forma conocida y de la religión vigente.

Pintura de Pompeya que se dice recrea la celebración de la Saturnalia - Foto: gladiatrixenlaarena.blogspot.com

Fuente: lapiedradesisifo.com

Por tanto, conviene ir más atrás en el túnel del tiempo, si queremos explicar la calendarización de estas fiestas de bromistas, locos o inocentes, precisamente un día que evoca un episodio tan terrorífico como debió de ser la matanza de los inocentes, y remontarnos a tiempos precristianos, hasta la antigüedad romana cuando se celebraban las Saturnales (en honor al dios Saturno), próximas al solsticio de invierno (en concreto del 17 al 24 de diciembre). Eran fiestas populares durante las cuales las barreras sociales se subvertían, siendo el amo el que servía al esclavo en comilonas en las que se brindaba por la mutua felicidad, una ficción que ha llegado hasta nuestros días bajo el deseo de paz y amor del espíritu navideño. Esa ficción duraba, como hoy, solo unos días, pero eran los mejores días, según el poeta Catulo.

martes, 9 de enero de 2018

Ermita de San Juan Xar y el Basajaun, Igantzi

Escuchando la intervención, no hace mucho tiempo, de Israel Espino en el programa de radio La Escóbula de la Brújula, esta investigadora habló de un santuario muy curioso en la comarca navarra de Cinco Villas -no confundir con la aragonesa del mismo nombre, que visitamos hace dos días en el blog-, en el municipio de Igantzi: la ermita-cueva de San Juan de Xar. Buscando más información sobre este antiguo santuario en mitad de un bosque de carpes, también conocidos como abedulillos (el único bosque autóctono, según se dice, de estos árboles existente en toda la Península Ibérica), hemos encontrado un artículo del historiador Julio Asunción, al que ya hemos citado en otras fichas, donde habla del curioso ritual existente alrededor de unas aguas consideradas curativas y una ermita-cueva, consagrada a San Juan Bautista, con una representación, del santo, que más bien parece la del personaje mitológico Basajaun, el señor de los bosques de la mitología vasca o yeti vasco, como le conocen algunos, en lo que parece un claro sincretismo.

Escultura de San Juan Xar - Foto: conocenavarraleyendas.blogspot.com

Fuente: Julio Asunción - arte-historia-curiosidades.blogspot.com

San Juan Xar tiene el encanto de ser también un santuario. Y como todo santuario, como todo lugar sagrado, también es un lugar misterioso. En su mismo centro encontramos una fuente milagrosa y una cueva que al mismo tiempo es ermita.
[...] El ritual de curación es el siguiente: hay que beber primero de todos los chorros de la fuente de San Juan (habitualmente tres, en años húmedos cuatro). Después hay que mojar un paño y frotarlo en las partes doloridas o que precisan curación. El paño hay que dejarlo colgado en las ramas en las cercanías de la fuente. Luego hay que subir al santuario, que se encuentra encima de la fuente, y ponerle una vela a San Juan. Todavía hoy muchas gentes acuden a San Juan Xar, no sólo de los pueblos cercanos, sino de muchos otros lugares. Y no vienen tan sólo a disfrutar de la naturaleza. Vienen atraídos por el santuario y la fama de su poder curativo.
Curiosa tradición, que, muy probablemente, esconde una antigua tradición pagana. Desde la lejana prehistoria son abundantes los santuarios paganos relacionados con el agua que posteriormente han sido cristianizados.
Como hemos dicho, tras finalizar el rito del agua (agua=vida), subimos al santuario, al que se entra por un estrecho paso protegido por una reja de metal que siempre está abierta. Allí vemos una gruta excavada en su mayor parte de manera artificial. A la izquierda, donde la cueva se hace más profunda, vemos la imagen de San Juan Bautista, con el atributo del cordero a sus pies. La imponente y rústica escultura parece el Basajaun, el señor del bosque de la mitología vasca. Volvemos a encontrarnos con esa mixtura espiritual de lo pagano con lo cristiano.


Fuente de propiedades curativas - Foto: navarrincon.com


lunes, 8 de enero de 2018

Las brujas y el dios Airón, Belinchón

Son unos cuantos pozos airones y lagunas con su nombre los que hemos ido trayendo a Iberia Mágica. Hoy no nos acercamos a ninguno nuevo que no hayamos traído ya, sino que queremos dejar constancia del proceso inquisitorial que se inició en la ciudad de Cuenca, en el siglo XVI, contra unas brujas oriundas de la población conquense de Belinchón. Se dice que adoraban a un "diablo" que habitaba en el Pozo Airón. No se sabe a cuál se podían referir, pero el texto que traemos entiende que pudo ser el no lejano de La Almarcha, del que hablamos hace tiempo.
Lo interesante de esta noticia histórica es poder comprobar como todavía, en el siglo XVI, existían claros cultos que conectaban con lejanos siglos en torno a una divinidad tan autóctona de la Península Ibérica (aunque existen testimonios, igualmente, en el sur de la actual Francia), que, incluso, algunos autores califican de precéltica, hipótesis que no comparte, como se puede comprobar por el título de su estudio, más abajo de estas líneas, Alberto J. Lorrio.

Belinchón, la población de la mujeres juzgadas en el siglo XVI por brujería - Foto: minube.com


Fuente: El dios celta Airón y su supervivencia en el folclore y la toponimia - Alberto J. Lorrio

Las tradiciones brujeriles asociadas a algunos de estos “pozos airones”, como el ya citado de La Almarcha o el localizado en Barahona, Soria, de las que tenemos noticias relativas a los
siglos XVI y XVIII, no contribuirían a mejorar la imagen tenebrosa de estos lugares. En la más antigua de tales noticias -un proceso inquisitorial que tuvo lugar en 1565 en la localidad conquense de Belinchón- se especifica que “en el pozo Airón” –con seguridad el localizado en La Almarcha- “está un diablo” siendo igualmente lugar de reunión de las brujas de la comarca.


domingo, 7 de enero de 2018

Ritual de purificación alrededor de la Fuente de Bañera, Ejea de los Caballeros

Pasamos, como es bien sabido, hace escasas fechas el solsticio invernal en nuestro hemisferio terrestre, pero hoy nos acercamos a hablar de un ritual en torno al otro solsticio, el que inicia el estío, tan lejano visto desde el frío invernal que estamos teniendo estos días.
Hablamos del ritual que se da la noche de San Juan en torno a una fuente de Ejea de los Caballeros, población de la comarca aragonesa de Cinco Villas (Zinco Billas en aragonés). La fuente es cuestión es la conocida como Fuente de Bañera, de la que algunos dicen que pudo tener su origen en época romana, si no antes, aunque las primeras fuentes escritas sobre la misma no la llevan más allá de la época musulmana. Unos siglos más, unos siglos menos, lo cierto es que todas las noches de San Juan, tras la hoguera, muchos ejeanos y ejeanas van hasta la fuente para purificarse en unas aguas de las que se dicen tener propiedades medicinales.
Como curiosidad histórica, ya que nos hemos acercado a Ejea de los Caballeros, aprovechamos para decir que esta población se dice fue la antigua Segia de los suesetanos, aquella etnia prerromana que siempre se creyó íbera, pero que algunos recientes estudios le otorgan naturaleza celta, al estilo de los vecinos vascones, pues así parece indicarlo el propio etnónimo.
Traemos unas líneas de la web comarcal escritas en las horas previas a la noche de San Juan de 2014.

Fuente de Bañera, Ejea de los Caballeros - Foto: cincovillas.com

Fuente: cincovillas.com

...tradicionalmente, y desde hace muchos años, a la Fuente de Bañera van muchos ejeanos a “sanjuanarse” en la noche de San Juan. Permaneceran junto al fuego de las hogueras, e inconscientemente, quemarán los malos recuerdos vividos durante el año pasado y al llegar la media noche, visitarán la Fuente de Bañera para purificarse con sus aguas, que en otros momentos fueron medicinales.

Observo el primer caño de salida de agua, a modo de gárgola de piedra representando la cabeza de un dragón y me surge la duda, si los caños  existentes de hierro no habrán sustituido a anteriores salidas del agua por el mismo sistema de gárgolas, como el que ha quedado a la izquierda de los “cinco caños” de esta fuente.

Deseo, que la visita a la Fuente en esta noche de San Juan, sea un acto de civismo y emotivo recuerdo de viejas tradiciones. ¡Feliz Sanjuanada 2014!


viernes, 5 de enero de 2018

La sacralidad en torno a la Sierra del Cordel, Cantabria

Volvemos a las cercanías de la Estación Megalítica del Collado de Sejos-Cuquillo, donde hablamos de sus menhires hace poco tiempo, en este caso concreto, a la conocida como Sierra del Cordel, entre las comarcas de Saja y Campoo. Más bien en torno a esta última comarca, en la zona de la población de Abiada, se dice, en palabras de un investigador, Fran Renendo Carrandi, pronunciadas hace escasas fechas en un programa radiofónico, que en este lugar se practicaba, por los antiguos cántabros, la ornitomancia alrededor de la Sierra del Cordel. No sabemos en qué fuentes ha obtenido esta información que ha recogido en su obra Guía de la Cantabria Mágica, pero lo que sí manifestó, igualmente, siendo un aspecto muy interesante, es la existencia, hasta no hace mucho tiempo, de una costumbre que consistía en dejar, por parte de las mozas, retales en estas peñas montañosas, buscando buenos designios, en lo que pudiera ser una herencia de esos antiguos cultos.

Foto tomada desde la población de Lomba. En primer término, el castro de Abiada, y al fondo, con sus picos nevados, la Sierra del Cordel - Foto: Wikipedia

Fuente: Fran Renendo Carrandi (transcripción de la entrevista en Espacio en Blanco, 31/12/2017)

Desde muy antiguo, esas peñas -de la Sierra del Cordel-, prácticamente con nieves perpetuas durante todo el año, lo tomaban los antiguos oriundos, en época de antiguos cántabros, como lugar para tomar los augurios. Hacían una magia, conocida como ornitomancia, para realizar ciertos procederes con el aspecto o la mecánica que ejercían los pájaros en el aire, a la hora de volar. Por ejemplo, ellos entendían que si ciertas aves volaban altas o volaban bajas, era buena señal para proceder a la recogida de la cosecha o entablar la batalla contra una tribu cercana, etc.
Es curioso, que cuando nosotros nos acercamos para profundizar y hacer trabajo de campo, muy poca gente conocía la labor que este enclave, de alguna manera, representaba para los antiguos habitantes de la zona. Si bien no conocían estos procederes, la gente mayor te decía que en aquellas grutas, rocas y peñas, desde muy pequeños ya, oían hablar a los ancianos de ciertos procederes casi mágicos. Cuando las mozas de los pueblos cercanos acudían allí, dejaban retales de tela, como buen designio para que, en un momento dado, todas las cosechas y todos los propósitos de la vida cotidiana que tenían los lugareños, fueran propicios. Esto nos da la idea de ese poso y ese halo de misterio y de magia que en algunos lugares concretos, misteriosamente se van desarrollando a lo largo de los siglos. 

miércoles, 3 de enero de 2018

La Botarga, Humanes

Iniciamos el año en Iberia Mágica, como lo iniciaron, hace dos días, en Humanes, población de la comarca de Campiña del Henares, un territorio que se sitúa entre la margen izquierda del río Jarama y la derecha del Henares. Y decimos que iniciamos el año, como lo iniciaron en Humanes, pues el día 1 de enero se celebra una mascarada, de las conocidas por tierras de Guadalajara como botargas, en este caso, hablamos de La Botarga de Humanes, que siempre aparecía en esta fecha, acompañado del toque de campana a concejo abierto, para sesionar en aquel antiguo y verdadero ejercicio de democracia, hoy en día aniquilado por el orden imperante.
No explicamos, esta vez, el significado del alegre colorido del vestido de La Botarga, que tantas veces hemos analizado anteriormente alrededor de otros festejos invernales, remitiéndonos al breve texto que aportamos como fuente, donde se hace una pequeña mención a este particular.
Esta botarga, como tristemente otras, desapareció durante 56 años, hasta que fue recuperada, afortunadamente, en 1987, gracias a la labor de Francisco Lozano Gamo, cronista de la localidad por aquellos años.

La Botarta de Humanes - Foto: henaresaldia.com

Fuente: turismocastillalamancha.es

Con el nuevo año aparece en el pueblo de Humanes (Guadalajara) la botarga o el botarga, que aunque de las dos formas es admisible parece que el uso del femenino suele utilizarse cuando el enmascarado está realizando sus funciones y el masculino se usa más bien refiriéndose al cargo, a la persona física que está bajo el disfraz.
En esta mañana de San Silvestre aparecen botargas en varios núcleos rurales provinciales. Parece que indican que un nuevo ciclo natural se acerca, ayudando a que triunfe la luz de los días y que la noche se acorte. Este personaje, según antiguas creencias, transmite prosperidad y fertilidad sobre los campos y las personas.
Sobre las 11 de la mañana comenzará el enmascarado bufón a realizar sus correrías por el pueblo, correteando a los niños y mozas y llamando a las puertas con su sencilla porra de rama de olivo para pedir una limosna. José lleva realizando esta función unos 12 años, gesto de agradecer, dada la pérdida de tradiciones sangrante en todos los pueblos y a la que algunos vecinos asisten sin inmutarse.




 
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